Curiosamente ahora mismo me estoy preparando una para un nuevo viaje, cierto es que no sé cuando voy a publicar este escrito, ni tan siquiera sé si lo voy a publicar, pero cierto es también que entre camisa y camisa, y mientras las colocaba todo lo cuidadosamente que mi natural (y a la vez tan entrañable) patosería me permite, pensaba en la cantidad de cosas que se pueden meter en una maleta.....
En una maleta podemos introducir desde camisas, hasta zapatos, un neceser, miles de tonterías, pero.... no metemos también sentimientos? no metemos partes de nosotros?
Quién no ha escuchado nunca la mítica frase.... uf, ese chico/a señor/a trae consigo una gran maleta.....
No hace mucho vi una película, donde el protagonista, un tal George Clooney (oigo suspiros entre mujeres....) daba alguna que otra charla, donde de alguna manera él expresaba que para ser feliz, tenías que vaciar la mochila de todo su peso, y al peso lo llamaba familia, amigos, casa...... ¡¡vaya soberana tontería!!
¿Cómo puedes vaciar tu mochila o maleta de todos tus sentimientos?, ¿de todo aquello que realmente lo llena de magia?
Cada uno de mis viajes supone una nueva experiencia para mi, y cada vez que vuelvo, mi maleta suele venir con casi todas las cosas que me he llevado (digo casi porque es muy probable que me haya olvidado algo) algún regalo y muchos sentimientos, quizá son tonterías, pero son MIS sentimientos.....
Que me ha gustado comer con palillos......
Me sigue pareciendo divertido que conduzcan por el otro lado.....
Que el viaje ha ido mejor de lo que me esperaba....
Que los voy a echar de menos.....
Que suerte que durante el fin de semana pude ver cosas increíbles....
¿Pesa esa maleta? .... no, desde luego que no pesa, pero si en vez de esos sentimientos traigo conmigo....
Que comida más rara.....
Ya podrían aprender a conducir, vaya manía de ir por el otro lado!.....
Me esperaba más de este viaje......
Que tostón, y tengo que volver en tres meses.....
Y otro fin de semana trabajando, joder si es que soy un pringado.....
Esa sí.... esa pesa mucho.....
Por lo tanto yo nunca vaciaré mi maleta, ¡jamás! ¡simplemente intentaré llenarla de buenos sentimientos! ¡de vida! ¡de alegría! ¡de AGRADECIMIENTO! y aunque estoy seguro que entre las esquinas de la maleta siempre se meterá algo de mierda indeseada, me llenaré de agua una bañera, cerraré los ojos, me relajaré, pensaré porqué ha venido, y poco a poco, esa mierda se convertirá en nuevas oportunidades.
Acabo de volver de mi viaje en Asia, y he decidido publicarlo, ya que de nuevo me vuelvo a sentir afortunado de vivir todo lo que puedo vivir.
Sonríe
domingo, 21 de marzo de 2010
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3 comentarios:
Genial nen !
Me encanta tu maleta, lo que te llevas en ella... y lo que traes. Me encanta que lo cuentes y lo compartas con quienes venimos a leerte... Sí, y me encanta como lo cuentas.
¡Me gusta tu blog!
Aquí estoy, leyendo tus historias y tengo que decir, que ésta, es una de las que más me ha gustado. Me alegra ver que aceptas tu maleta o mochila, como muchos conocemos y que únicamente decides cambiar lo "malo" por lo bueno. Ya que el pasado no podemos cambiarlo y casi que mejor, ya que de esas experiéncias aprendemos, hagamos que cada minuto que estamos viviendo, sea único!!.
Gracias por compartir tus pensamientos y momentos con nosotros. ;)
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