Aún recordaba el primer día que lo conocí, nos encontrábamos en el fin de semana de actividades de la empresa y todo el mundo lo rumoreaba, llegaba un nuevo miembro en la familia Rayo, feliz dueña de la empresa Feel Good Barcelona, la cual había empezado con unos cuantos productos estéticos y a día de hoy era un auténtico emporio de la belleza, desde centros de estética, hasta SPAS, más de 400 productos propios, oficinas propias en más de diez países y presentes en más de 50; y yo, era su feliz y apreciado Director de Exportación.
Era un día sin más espectacular, el Sol y el buen tiempo parecían haberse compinchado con la empresa para entregar, en su fin de semana de actividades, un día soleado, con una breve brisa que hacía no más que mejorar la sensación del Sol en la cara, con una temperatura no demasiado calurosa pero si cálida, y no nos engañemos, la ayuda que otorgaban las cervezas, martini's, copas de vino y alcohol en general, vamos que sólo faltaba ver a Banner y Flappy saltando entre los arbolitos....
La terraza de Casa Ferrari era inmensa, y otorgaba el espacio necesario para las más de cincuenta mesas preparadas de manera estudiada para que todo el mundo se sintiera lo más a gusto posible, algunas privilegiadas y situadas en una posición más alta, y a medida que el rango bajaba en una parte más baja, y todas, sin duda, mirando al mar.
Yo me encontraba en una de las mesas superiores ejerciendo de perfecto anfitrión para el grupo de distribuidores internacionales y jefes de oficinas exteriores que habían sido invitados, y a la vez disfrutando al máximo de las actividades, pero eso no era lo más importante, lo más importante era el rumor que crecía entre todos, Loly, la hija primogénita de los Rayo y futura sucesora del emporio tenía novio, y posiblemente se realizaría la presentación oficial durante el fin de semana.
Nadie se podía imaginar a Loly con pareja, bueno, con pareja humana claro, por decirlo de alguna manera Loly era, más que fea....... ¿desagradable de ver?, aunque bien visto siempre era curioso ver esa nariz enganchada a una cara, tan grande y abultada que Quevedo hubiera tenido un orgasmo sólo de pensar en un soneto, era tan grande que cada vez que aspiraba para coger aire parecían turbinas absorviendo todo lo que se encontrara alrededor, incluso su abdomen se hinchaba en ese momento debido a la gran entrada de aire y claro, ese era el único momento en el que parecía, sólo parecía, que Loly tenía pechos. Alrededor de su nariz (era tan grande que casi se unía a su frente), tenía dos pequeños orificios negros llamados en otra persona ojos los cuales se veían gracias a la ayuda inestimable de dos culos de botella que se plantaban delante, y que se apoyaban en dos orejas que ya le gustaría a algún boeing 747, ¡estaban desabrochadas!, de hecho había apuestas de qué pasaría si la tirábamos por el barranco dirección al mar, y sólo con deciros que ganaba la apuesta de que no tocaba el agua y planeaba directamente hasta Mallorca, eso ya por no hablaros de su pelo que se podría hacer servir de lija y de otras partes del cuerpo que ya no voy ni a mencionar....
¡Pero así era! Loly estaba enamorada y tenía novio, y eso, desde luego, merecía todo mi respeto, al fin y al cabo ella estaba enamorada, feliz, contenta, y yo..... yo seguía siendo el hombre de hielo, aquel hombre que jamás se enamora desde que rompió con su mujer, y que ya no sólo no se enamora sino que prácticamente no se fijaba en nadie, y mientras yo me reía de ella, el triste, en todos los sentidos, era yo, y ya es patético estar peor que Loly...y encima saberlo.
Y para eso había venido ese día Juan, el cual insistía e insistía en que me iba a presentar a una chica del departamento comercial que iba a ser la nueva mujer de mi vida, que sin más era perfecta para mi, y ante lo cual yo, naturalmente, me esperaba un fiasco y tomaba la típica actitud de esto no va conmigo, yo ya tengo una edad y ya estoy por encima de estas cosas.
- Carlos, ya estamos aquí. Mira, te quiero presentar a una amiga mía, ya te había hablado de ella, su nombre es María.
Y me giré para ver a Juan y a María y....
Yaba daba duuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
¡Por el amor de Dios! ¡que belleza de mujer! pelo negro, liso y largo, facciones suaves, ojos negros, con una figura delgada que más que caminar parecía que se deslizaba y una femenidad que rebosaba por los cuatro costados, con dos ojos, con una nariz, dos orejas, ¡hasta piernas tenía!, ¡era perfecta!.....
Juan - Carlos María, María Carlos....
Y en ese momento María sonrió y....
Oooooh Happy Day!! Oooooh Happy Daaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay.
María - hola Carlos, ¿cómo estás?
¡Y habla!
Siempre me habían dicho que para conseguir enamorar a una chica se tenía que ser original, y yo era ni más ni menos que el Director de Exportación de una gran empresa, me había visto en millones de situaciones donde mi ingenio me había salvado, así que estaba seguro que conseguiría dar una respuesta realmente aguda
- Sí
.....
.......................
...........................................
¿Si?
¿¿Si??
¿¿¿¿Siiiiiiiiiiiiiiiiiii????
Original ha sido, ¡estúpido también!, pero ha sido original.
María sonrió con cara de dulzura y me dijo...
- De verdad que espero verte luego, y si te apetece, además de monosílabos, me puedes explicar como estás.
- Sí
¡Joder otra vez!
- Y de paso cierras la boca campeón, que me voy a caer con el charco de baba - dijo Juan con una sonrisa de..... la cagaste..
- juaaaaaaaaaaaaaaajauajajajajjajaa, ¡vaya un gilipollón!, anda que si así te crees que vas a ligar a un bombonazo como ese, lo llevas claro chaval, ¡hay que ser tonto!
- ¿perdone?
- Va tranqui chavalito, que no pasa nada, que viendo como se mueve ese culito hasta yo me pongo nervioso.
- Oiga haga un favor de tenerle un respeto
- ¡Ostia! que me ha salido Cid Campeador, si que más te da, después del ridículo que has hecho no la vuelves a ver más en tu vida.
- Pues podrías ir tu e intentarlo con ese barrigón que llega media hora antes que tú, so imbécil
- So so sooooo animalicooooooooooo, ¡pues que sepas que esa morenita no va a probar este cuerpazo porque ya está cogido y enamorado hasta las trancas, que sino te ibas a enterar! - decía el maravilloso personaje mientras se golpeaba con las manos abiertas en un barrigón que hubiera servido de salvavidas en el hundimiento del Titanic.
¡Y para todos los pasajeros!
- ¿Ah si?, ¿y que parte de tu cuerpazo ibas a utilizar para conquistarla?, ¿la papada que se te junta con la barriga?, ¿o la ibas a cautivar con ese olor asqueroso que irradia tu boca cada vez que la abres?
Dios de recordarlo todavía me entra angustia....
- Que te repito chavalín, que este cuerpo ya está cogido, mi novia se llama L..
- ¡Que coño me importa a mi!, ¡pero si eres la prueba viviente de que el amor es ciego!, bueno ciego sordo y sin olfato, porque para aguantar esa manera de hablar hay que ser gilipollas y para aguantar ese pestazo tiene que ser una guarra, ¡por favor si meterse contigo en la cama es peor que meterse con un besugo gigante con la boca abierta!
- ¡Carlos! - dijo Juan desde la lejanía mientras corría hacia mi, y al cual no hice mucho caso
- ¡¡Carlos!! - en ese momento su grito casi igualaba al sonido de sus zancadas mientras corría hacia mi
- Espera Juan, que tengo que darle su merecido a este ma....
- ¡¡¡¡¡¡¡Carloooooooooooossssssssssssssssssss!!!!!!!, ¡no digas nada de lo que te puedas arrepentir!
- ¡Pero de qué me voy a arrepentir! - dije mientras levantaba las manos haciendo espavientos, y recuerdo como en ese momento brotaron de mi boca las siguientes, que no otras, maravillosas palabras que jamás podré olvidar.
- De decirle a este gordo seboso asqueroso come mierda repugnante de aliento pestoso papada de sapo y barrigudo que es la cosa más gilipollas que me he encontrado y que es imposible creer que una cosa tan repugnante pueda tener novia, a menos que esa novia sea una gu...
- Atención atención, os ruego que me atendais - La voz del Sr Rayo sonaba fuerte y segura como siempre, sobretodo cuando se enfrentaba a una multitud, pero en esta ocasión parecía tener un cierto tono emotivo, igualmente yo estaba seguro de que había sido la campana que había salvado a ese gordo seboso.
- En primer lugar os quiero agradecer que hayais venido de nuevo a nuestro fin de semana de actividades, pero esta vez mi discurso va a tener un punto muy diferente
Coño y tan diferente, sin saberlo has salvado a una ballena, vamos, ¡que ya eres miembro de Greenpeace!
- Y es que tengo el enorme placer de informaros a todos de una gran noticia, mi hija, se casa. - Y los aplausos empezaron a sonar, los vítores, los ole torero, mientras algunos clientes extranjeros miraban con cara de: ¿y ahora ya salen las sevillanas?
- Así que permitid que os presente a mi futuro yerno, el Sr Mario Cabrona Tozuda.
Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa jajajajajja jaujajjauajajuaaaaaaaaa
Y los clientes extranjeros, y olé y olé
- ¡Fíjate, ese podría ser tu nombre perfectamente! - ¿Coño dónde está?
- Y también futuro asociado de nuestra queridísima empresa
Y la gente se calló
Y los clientes extranjeros: olé olé
- Muchísimas gracias queridísimo suegro, creo que lo primero que haré será bajarle el sueldo a todos los cabrones que se han reído, para que vean que mi apellido no es en vano - Y plas, se dió con las palmas de las manos en .....
Y los clientes extranjeros: olé olé
- Joder yo conozco esa barriga
- Desde luego, no puedes ser más tonto.... - La voz de Juan sonaba de fondo, como si fuera una voz en off, ya que yo no podía dejar de mirar la barriga de Mario, de aquel personaje al cual había insultado hasta la saciedad y se acababa de convertir en un nuevo socio de mi empresa.
- Pero como todos los tontos tienen suerte, pues tengo que comentarte que le has gustado a María, yo no sé qué te ha visto la verdad, no sé si ha sido la baba que caía de tu boca o tu agilidad al hablar con ella, podrías haber estado igual con Mario, aunque mira, tómatelo por el lado bueno, si consigues salir con María no tendrás el problema de que trabajéis en la misma empresa, porque a ti te van a poner de patitas en la calle.....
- Bueno, a lo mejor no se acuerda de nada.
- No claro, seguro que no, venga va, vamos con María, que te está esperando.....
Y pasamos un fin de semana donde la sonrisa de María consiguió que me olvidara de Mario...
Reímos....
Bebimos....
Y alegró mi vida durante muchos años, llenándome de felicidad, de amor, de cuidados, de cariño, de compañía.... hasta que hace tres días me enfadé con ella....por una tontería, por una estupidez, y no había vuelto a hablar con ella....
Y ahora, a lo mejor... no lo volvía a hacer....
